viernes, 15 de mayo de 2009

Viernes, 15 de mayo

Coralie y Sandrine nos han hablado de los cumplidos... ha sido una exposición larga, habían trabajado mucho, incluso habían curioseado qué decía el sabio Google cuando se le preguntaba por los piropos. Al parecer, son varios los factores que determinan los cumplidos: no sólo la lengua (han comparado lo que ocurre en español y en alemán) sino también, y sobre todo, el sexo, porque (como todos sospechábamos) las mujeres le dan mucho más importancia al cumplido que los hombres. Eso me recuerda a un artículo que leí el curso pasado sobre los distintos comportamientos lingüísticos entre los hombres y las mujeres: mientras que ellos "luchan" por una imagen de poder entre sus congéneres, nosotras somos más colaborativas, nos halagamos, intentamos estar de acuerdo... somos, en suma menos jerárquicas. Por eso es bastante probable que cuando se encuentren dos amigas una le diga a la otra "¡Qué vestido más bonito! ¡Qué guapa estás!" y la otra le responda "Pero si me lo compré en rebajas...", mientras que entre dos hombres es más fácil que tenga lugar el intercambio: "¡Vaya cochazo!", "No veas, me costó una fortuna...". A la inversa, las conversaciones parecerían un poco extrañas...

miércoles, 13 de mayo de 2009

Miércoles, 13 de mayo

Hoy he presentado mi blog a mis compañeros y he expuesto el artículo que resumí sobre los saludos. También les he puesto el vídeo sobre los actos de habla, un tanto cutre, que encontré en youtube. Después se ha hablado sobre algunos actos de habla expresivos, como el agradecimiento, y se ha discutido algo sobre cómo nos saludamos en el messenger o en otros medios de comunicación virtual. La verdad es que creo que lo hacemos del mismo modo, con el "hola!" y el "hasta luego" que también utilizamos en la calle o en los pasillos de la facultad; aunque, en cuanto a las despedidas, lo que yo he observado es que, sobre todo cuando hablo con amigas, tendemos a alargarlas bastante, como si nos pareciera descortés terminar la conversación con un simple "ya hablaremos otro día", y yo por lo menos tiendo a decir un montón de cursilerías como "venga, cuídate, que descanses, buenas noches, hablamos pronto, ya te dejo un mensaje en tu muro, etc. etc." Al final de la clase, Santiago y Alexis han hablado sobre los agradecimientos en francés y en portugués. Algún día Coralie y yo expondremos nuestro análisis de los actos de habla en dos conversaciones, pero la verdad es que este final de curso (y de carrera!) se está haciendo especialmente duro, cargado de trabajos y exposiciones y exámenes, y no sé cuándo vamos a sacar tiempo para prepararla como se merece...

martes, 12 de mayo de 2009

Resumen de lectura (Escandell Vidal)


Escandell Vidal, Mª. V. (1996), cap. 3 en Introducción a la pragmática, Barcelona, Ariel, pp. 43-60.
Escandell vuelve a exponer una lección de Pragmática con el rigor y la sencillez que le caracteriza, de forma que aclara y precisa muchos de los conceptos de Austin. Recuerda así que Austin fue el primero en considerar el lenguaje del día a día válido para el estudio lingüístico, así como también rebatió la idea de que todos los enunciados pueden considerarse verdaderos o falsos. Austin construyó la teoría de los “enunciados realizativos”, opuestos a los “enunciados constatativos”: con los primeros, el hablante no está meramente registrando un estado de cosas, sino describiendo una acción: la está haciendo. Suelen aparecer en primera persona del singular: es el caso de “Te bautizo como Jaime” o “Te apuesto tres euros”. Una idea que apunta Escandell, que no había visto hasta ahora, es la de los infortunios, esto es, que los enunciados realizativos, a pesar de no ser ni verdaderos ni falsos, pueden ser inadecuados o desafortunados: si las personas y circunstancias que concurren no son las apropiadas para el procedimiento; si los participantes no actúan de la forma requerida o no siguen todos los pasos necesarios; si los hablantes no tienen determinados pensamientos o disposición de ánimo o no se comportan con tales pensamientos.
Frente a los enunciados realizativos, pues, se encuentran los constatativos. Pero la diferencia no es clara; por ejemplo, hay enunciados realizativos que no aparecen en primera persona del singular del presente de indicativo (“Se advierte a los pasajeros que…”), además de enunciados confusos como “Le ordeno que gire” o “Le aconsejo que gire”, que apuntan a que en todos los enunciados puede haber un predicado realizativo implícito.
La autora explica la distinción entre acto locutivo (la emisión de ciertos ruidos, de ciertas palabras); el acto ilocutivo (el que se realiza al decir algo (ordenar, aconsejar, etc.) y el acto perlocutivo (referido a los efectos producidos con el enunciado). El acto locutivo posee significado; el acto ilocutivo posee fuerza; y el acto perlocutivo logra efectos.
La autora concluye valorando las aportaciones más destacadas de Austin: la tesis de que no todos los enunciados tiene que ser necesariamente verdaderos o falsos; el estudio de los enunciados realizativos y la tricotomía “locutivo/ilocutivo/perlocutivo”.

Escandell Vidal, Mª. V. (1996), cap. 4 en Introducción a la pragmática, Barcelona, Ariel, pp. 61-76

La autora repasa ahora la Teoría de los Actos de Habla de Searle, quien sigue las ideas de Austin en el sentido de que el uso del lenguaje en la comunicación se concibe como un tipo particular de acción. Un acto de habla es la unidad mínima de la comunicación lingüística.
Se distingue entre “fuerza ilocutiva” y “forma lingüística”. Según Searle, ambos conceptos están unidos por una relación regular y constante: hay una relación sistemática entre la forma lingüística imperativo y el acto de habla mandato.
En la producción de un enunciado se puede individualizar tres tipos de actos diferentes:
1) Acto de emisión: emitir palabras.
2) Acto proposicional: referir y predicar.
3) Acto ilocutivo: enunciar, preguntar, mandar…
El cualquier oración hay:
1) Un indicador proposicional: el contenido expresado por una proposición.
2) Un indicador de fuerza ilocutiva: que muestra en qué sentido (con qué fuerza ilocutiva) debe interpretarse la proposición. Estos indicadores son el énfasis prosódico, el orden de palabras…
Son 5 los tipos de actos de habla que distingue Searle: asertivos, directivos, compromisivos, expresivos y declaraciones.
Sobre la base de la teoría de Searle se elaboró la “hipótesis realizativa”, que identifica la parte no proposicional del significado de la oración con el acto que el que habla realiza al emitirla, y propugna una representación sintáctica para la fuerza ilocutiva.
Searle distingue cuatro tipos de condiciones que gobiernan la adecuación de los enunciados:
1) Condiciones de contenido proposicional.
2) Condiciones preparatorias.
3) Condiciones de sinceridad.
4) Condiciones esenciales.
Cuando las condiciones estipuladas no se cumplen en alguno de los aspectos, el resultado es también un cierto tipo de infortunio, que varía en su naturaleza y consecuencias de acuerdo con cuál sea la regla infringida.
El problema de los actos indirectos cuestiona la validez de la teoría de los actos de habla. Tiene que haber algún factor capaz de modificar la interpretación “literal” a favor de otra: se ha señalado, por ejemplo, que la realización de un acto indirecto consiste en indicar la satisfacción de la condición esencial afirmando o preguntando una de las otras condiciones. También se ha dicho que los actos indirectos son tipos de actos convencionales, y que lo convencional en ellos es usarlos para ciertos cometidos.
En cualquier caso, resulta poco económico afirmar que oración y acto de habla están indisociablemente unidos si luego hay que acabar concediendo que esta unión está siempre a merced del contexto. La teoría de los actos de habla tiene varios fallos: la atribución de “etiquetas” como actos de habla a segmentos de comportamiento verbal parece muy arbitraria en varios sentidos: la segmentación de la corriente del discurso en actos de habla y la asignación a cada emisión de una y sólo una denominación de acto de habla; es insuficiente para explicar el mecanismo de la interacción; la noción de contexto en la teoría de los actos de habla es marginal, etc.
Escandell concluye, sin embargo, que la teoría de los actos de habla ha abierto perspectivas muy enriquecedoras.

Los saludos

lunes, 11 de mayo de 2009

Disculparse no es nada fácil



La disculpa, como el saludo o el cumplido, es un acto de habla expresivo. Pero disculparse, a veces, no es nada fácil (a todos nos ha pasado). El ejemplo siguiente pertenece al relato de Milan Kundera "Nadie se va a reír", incluido en la colección Los amores ridículos: un crítico de arte se niega a redactar un artículo solicitado por un hombre llamado Zaturecky e intenta disculparse por ello. Pero la situación es tan complicada que finalmente el protagonista reconoce:

"¡Con qué ligereza y con qué defectuosos materiales edifica el hombre sus excusas! No sabía que responderle al señor Zaturecky."

Ciertamente, el tal Zaturecky no acepta la disculpa y, durante el resto del relato, insistirá en que se redacte el artículo que desea de forma "un tanto" agobiante...

jueves, 7 de mayo de 2009

Vídeo sobre los actos de habla

Deja un poquito que desear, pero es una buena muestra de que en youtube se puede encontrar de todo.


miércoles, 6 de mayo de 2009

Resumen de lectura (Benveniste)

Benveniste, E. (1971), Problemas de lingüística general, I, México, Siglo XXI.

Las condiciones de empleo de las formas no son idénticas a las condiciones de empleo de la lengua.
La ENUNCIACIÓN es poner a funcionar la lengua por un acto individual de utilización. La relación entre el locutor y la lengua determina las características lingüísticas de la enunciación.
Este proceso (la enunciación) puede ser estudiado de tres modos:
1. La realización vocal de la lengua.
2. Cómo el “sentido” se forma en “palabras”. La enunciación es la conversión individual de la lengua en discurso.
3. Definición de la enunciación en el marco forma de su realización. Antes de la enunciación la lengua no es más que la posibilidad de la lengua. La enunciación es un proceso de “apropiación” (el locutor se apropia del aparato formal de la lengua) y una “alocución” (postula un alocutario, alguien a quien dirigirse) y un proceso de referencia. La presencia del locutor en su enunciación se manifiesta en una serie de formas específicas que ponen al locutor en relación con su enunciación (indicios de la “ostensión”: pronombres personales, demostrativos, formas temporales), términos de intimación (órdenes) y de aserción. Hay entidades que tienen en la lengua su estatuto pleno y permanente y aquellas que, emanadas de la enunciación, sólo existen en la red de “individuos” que la enunciación crea y en relación con el “aquí-ahora” del locutor.
Lo que en general caracteriza a la enunciación es la “acentuación de la relación discursiva al interlocutor”: se forma un cuadro figurativo: figura-fuente-meta de la enunciación: diálogo. (El monólogo es una variante del diálogo).
La función fática: desempeña una función social: la lengua no funciona como medio de transmisión del pensamiento. La situación entera consiste en acontecimientos lingüísticos.
De la subjetividad en el lenguaje
El lenguaje es instrumento de comunicación:
- Porque es empleado así: los hombres no han encontrado un medio mejor para comunicarse.
- Es dudosa su condición de instrumento porque, a diferencia de los instrumentos, el lenguaje está en la naturaleza del hombre, no se ha fabricado. Es en y por el lenguaje como el hombre se construye como sujeto. Aquí se entiende la subjetividad como la capacidad del locutor de plantearse como sujeto. La subjetividad no es más que la emergencia en el ser de una propiedad fundamental del lenguaje: es “ego” quien dice “ego”.
El lenguaje sólo es posible porque cada interlocutor se pone como sujeto y remite a sí mismo como “yo” en su discurso. El “yo” se crea en alocución a un “tú”.
- El lenguaje está marcado profundamente por la expresión de la subjetividad.
El lenguaje está organizado de tal forma que permite a cada locutor apropiarse la lengua entera designándose como “yo”.
El lenguaje es pues la posibilidad de la subjetividad, por contener siempre las formas lingüísticas apropiadas a su expresión. El lenguaje propone en cierto modo formas “vacías” que cada locutor en ejercicio de discurso se apropia y que se refieren a su persona.
TESTIMONIOS DE LA SUBJETIVIDAD DEL LENGUAJE:
- la DEIXIS organiza las relaciones espaciales y temporales en torno al sujeto tomado como punto de referencia: los pronombres personales, el tiempo (el presente es siempre el tiempo en que se halla el hablante; el tiempo es “sui-referencial”).
o Los PRONOMBRES PERSONALES son palabras que escapan al estatuto de todos los signos del lenguaje: “yo” se refiere al acto de discurso individual en que es pronunciado, y cuyo locutor designa. La realidad a la que remite es la realidad del discurso.
- VERBOS COMO “YO CREO”, que escapan a la permanencia del sentido en el cambio de las personas. “Yo creo” convierte” en una enunciación subjetiva el hecho afirmado impersonalmente; “yo siento” sólo describe. “Yo supongo”: adopto determinada actitud ante el enunciado que sigue.
- VERBOS DE PALABRA: denotan por su sentido un acto individual de alcance social: “yo juro”: es una forma de valor singular, porque carga sobre quien se enuncia “yo” la realidad del juramente. La enunciación se identifica con el acto mismo. En tanto que “yo juro” es un comprometerme, “él jura” no es más que una descripción, en el mismo plano que “él corre, él fuma”.